*Es difícil saber si tenemos que reírnos o no viendo a esta obra de teatro. Lo cómico y lo trágico van y vuelven a lo largo de los actas como para evidenciar el imposible alcance de la felicidad absoluta para estos personajes. Un médico, su futura esposa semi-poeta, un cartero, Doña Valentina y su novio se lanzan en la aventura de la vida eterna pensando que será la clave de su felicidad. Acción con la que el autor toca con el mito de la vida eterna.
Muy pronto se arrepienten y aparece el tedio y la soledad simbolizados en la obra por la isla abandonada a la que tuvieron que aislarse por los problemas temporales que les impone esa nueva vida que les impide tener relaciones sociales con los demás.
La complejidad de la obra estriba en esas idas y vueltas entre escenas cómicas y trágicas. Dentro del marco cómico se desarrolla toda la acción preliminar al descubrimiento de la sal “mágica” por el médico. Sin embargo dentro de lo trágico se plantean cuestiones más profundas con las que el espectador se identifica. Cuestiones universales y metafísicas. Siendo la imposibilidad de alcanzar la felicidad absoluta, la noción de corteza de la vida que conduce el ser humano a tener que gozar de cada pequeño momento de su existencia. En ese sentido Cuatro corazones con freno y marcha atrás es una obra de teatro tremendamente didáctica a mi parecer.
Estrenada en Mayo de 1936 en España suscitó mucha crítica en su tiempo. De hecho en aquel entonces no era bienvenido cuestionar estos temas ni siquiera tratar del tema de la muerte y de la vida bajo el franquismo. Razón por la cual Poncela tuvo problemas con la censura. El título original era Morirse es un error,1935.
La obra destaca también por aspectos de escenificación, por algunas referencias interesantes en los diálogos y los chistes también. Merece pararse en varias alusiones a la ciencia. Quizás no es anodino que tengamos referencias a Copérnico, que tengamos también a un personaje médico que está investigando. A lo mejor el autor quiso tratar de este tema para remitir a los progresos científicos que había o no había en España. O bien sugerir que un día la ciencia logrará hacer durar la vida del humano hasta la eternidad.
Destaca la obra por la originalidad de la escenificación que a veces potencia la confusión temporal que ocurre entre los personajes.
Llama la atención en particular la escena de la llegada de la marina Americana en la isla abandonada donde se encuentran , por lo burlesco que implican los disfraces y por el ridículo barco en el que llegan.
Es imprescindible en esa obra la dimensión temporal que ha creado Poncela. En el tercer acta la confusión es total ya que los personajes han vuelto a tomar la “sal” rejuveneciendo todavía más y se acelera el sentimiento de confusión entre los personajes ya que ocurre un desfase generacional. Pero también para el espectador que ya no sabe muy bien quienes son los nietos, los abuelos y los padres. Quizás esta complejidad significa que también la vida real es mucho más compleja de lo que se piensa.
*Fuente de la imagen: http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Figueroa_25.jpg, Autor: Javier Mediavilla Ezquibela; Motivo: Casa Natal de Enrique Jardiel Poncela.