Fin del movimiento Dada e inicio del Surrealismo

El surrealismo, aun siendo una corriente artística completamente distinta del dadaísmo, surgió de los restos de este una vez desapareció completamente el movimiento Dada.

En realidad los especialistas no están de acuerdo totalmente en lo que concierne a las fechas de fin del dadaísmo. Para algunos hay que tener en cuenta las fechas de fallecimiento de cada artista dadaísta . Para otros, murió este movimiento al estallar las discrepancias entre A.Breton y T.Tzara. Lo cierto es que a partir de 1920, se puede decir que Dada se debilitó.

Así André Breton declaró que « Dada va de un lado para otro ». Luego en el año 1921, una revista Belga llamada « Ça Ira! » declaró « Se murió Dada ». Para Marc Dachy autor de « Dada, la révolte de l'art » el proceso en contra de Maurice Barrès marcó la verdadera descomposición de los dadaístas. A eso se añadieron los conflictos y los desacuerdos entre T.Tzara y A.Breton que fueron incluso violentos.

De hecho para André Breton, la acusación de Maurice Barrès fue una ocasión para crear un tribunal revolucionario, pero T.Tzara , F.Picabia, G.Ribemont Dessaignes y otros se opusieron a esta idea. Así Tzara dejó Breton dirigir el proceso. Pero él se marchó rápidamente de la sala. Se considera a este día 13 de Mayo 1921 como la última manifestación dadaísta Parisina.

Así pues, después de haberse extendido en Alemania, Estados Unidos, Suiza y Francia donde conoció su apogeo como ya lo he dicho antes. Dada dejó poco a poco sitio al surrealismo. En todo caso sabemos que fue a partir de 1924 que se pudo hablar de surrealismo, al publicarse el manifiesto surrealista de André Breton.

Se puede decir incluso que el surrealismo nació de una ruptura con el movimiento artístico Dada en 1922. Su proyecto era inicialmente literario pero a lo largo del tiempo se adaptó a las artes visuales.

Desde 1924, gran parte de los « padres » del dadaísmo se unieron sin vacilar al surrealismo. Entonces, Max Ernst, Jean Arp y Man Ray se empeñaron en el movimiento, seguidos por André Masson y Juan Miró. En 1930 le tocó a Salvador Dalí unirse a los surrealistas. Se suele definir al surrealismo como a « un automatisme psychique par lequel on se propose d'exprimer, soit verbalement, soit par l'écrit, soit de tout autre manière le fonctionnement réel de la pensée » (“un autómata psíquico a través del cual se propone expresar verbalmente, por escrito, o de cualquier otro modo el funcionamiento real del pensamiento”).